miércoles, 12 de agosto de 2009

Esta es mi primera historia, pero no la primera historia; porque los sitios tranquilos esconden cosas horribles, aunque eso uno no lo sabe antes de ser descuartizado.
Hay corazones dañados, muy dañados. Algunos en cuartos oscuros colgados con alfileres de la pared. Otros, cortados en trocitos y mezclados con arroz; pero los más afortunados se encuentran en una cajita, apolillándose en algún rincón recóndito de las casas de los hombres casados.
Hay corazones tan dañados, tan dañados que el estatus es lo más importante. Cada uno entiende el estatus de una manera.
El efecto dominó actúa.


Todos tenemos un pasado, pero mientras podamos mirar atrás sin avergonzarnos seguiremos siendo dueños de nuestro corazón.





3 comentarios:

HUMO dijo...

Se me ha hecho trizas el corazòn de leerte, no avergonzarse de uno cuando miramos hacia atrás, si definitivamente es la meta y con respecto a Frida, siempre me absorbió este personaje , el modo en que amaba y el modo en que sufría fisicamente y sin duda su maravilloso arte tan expresivo, tan punzante y dramático como su propia historia, que dificil es ser feliz, de veras es un trabajo arduo que requiere voluntad.

=) HUMO

Caelius dijo...

Pesadilla -pellizcate- cree en tu verdad,escucha y cae en la lluvia...
Me has rizado los vellos,te voy a guardar en mi caja, para poder seguir leyendo y sentirme como el cuadro de Kahlo.


Une mademoiselle violette.

La drogadicta de Trafalgar Square. dijo...

Los corazones dañados pueden curarse, por eso si alguna vez te destrozan, en vez de esconderte en una caja, debes sacarte de dentro los puñales. Cuánto antes lo hagas, antes se olvida; el corazón bombea y vuelves a caminar.
Otro método, es acabar de rematarlo, pero vivir sin sentir es mucho peor que vivir sufriendo.



Me alegro de que te guste y muchas gracias por añadirme a la lista :)
Un beso!